Y… ¿Qué pido para Navidad?

Ahora que se acercan esos momentos de escribir la carta a Papá Noel y a los Reyes Magos, me gustaría dejaros unas recomendaciones de cuentos que ayudan a potenciar la Inteligencia Emocional en los más pequeños.

Es importante recordar que leer cuentos a nuestros hijos fomenta su creatividad, educa en valores, mejora su comprensión y ortografía, crea buenos hábitos y fomenta el vínculo entre padres e hijos.

Mis recomendaciones:

  • El monstruo de Colores (Anna Llenas): Este cuento es bastante conocido, pero es imprescindible para trabajar emociones con los más pequeños de la casa, es muy sencillo y sus dibujos coloridos lo hacen muy atrayente tanto para pequeños como para adultos. Un muy buen libro para iniciar a los más peques en éste fascinante mundo de las emociones.

  • El Emocionario (Rafael Romero Varcárcel y Cristina Nuñez Pereira): Este cuento es como yo lo llamo de largo recorrido, es decir, para saborearlo de poquitos e ir aprendiendo cada día una emoción distinta. Es un diccionario pero de Emociones, mi recomendación con este libro es leer la emoción y dar algunos día para que se vayan dando momentos en los que hemos sentido esa emoción y así los niños la integren en su vida.                                       

 

  • El emocionómetro del Inspector Drilo (Susan Insern): Para mí lo que tiene de diferente este cuento es que añade una dimensión más a este complejo mundo de las emociones la intensidad de nuestras emociones. También me gusta mucho que tiene un apartado de recetas para cada emoción que nos dan pautas con lo que hacer cuando sintamos esa emoción.

                                         

  • Así es la vida (Ana Luisa Ramírez): Creo que sin duda es mi cuento favorito. Es un cuento que nos ayuda aceptar las frustraciones, que no siempre conseguimos las cosas y que saber aceptarlo es parte de la vida. Cuento para niños y no tan niños, en mis sesiones muchas veces se lo leo a los adolescentes y no os imagináis lo que les hace pensar.

                                 

  • El Cazo de Lorenzo (Isabelle Carrier): Este cuento nos permite hablar de las diferencias con los más pequeños. Nos ayuda a que empaticen con los demás niños y se pongan en la piel de aquel que es diferente. Todos deberíamos llevar en algún momento el Cazo de Lorenzo para darnos cuenta de las dificultades, cualidades y obstáculos que tienen         que afrontar las personas que son diferentes.

                                  

  • De mayor quiero ser…Feliz (Anna Morató García): Hace muy poquito que descubrí este cuento, pero me gusto muchísimo, son  seis cuentos cortos que sirven para potenciar  la positividad y autoestima en los niños. Además tiene una parte con unas pautas para los adultos que me parecen de gran ayuda.

                                           

  • Por cuatro esquinitas de nada (Jerome Rullier): Es una historia que habla de aceptación, superación y autoestima. Es una sencilla metáfora que nos habla de inclusión de una manera muy sencilla. Es uno de esos cuentos que con frases muy sencillas nos transmiten un montón de cosas.

                                    

                                           

 

 

  

 

Paula Botella López

Psicóloga Infanto Juvenil

CV12871